jueves, junio 16, 2005

La risa, remedio infalible

risa

Hace unos días, me subí a la micro como de costumbre (desde Agua Santa a Concón). Venia cansado y abatido, eran como las 8:30 de la noche. Cuadras más adelante se subió una mujer joven con un bebe en sus brazos. (de 6 meses app.). Apenas se sento detrás mio el pergenio comenzó su llanto. (uds. saben como llora una guagua, uf). Por más de 20 cuadras no dejó de llorar, la micro comenzó a llenarse y el rostro de los demás pasajeros no era para nada ameno o cordial. Toda la micro giraba en torno a la guagua y su llanto. Todos en su mente deseaban que algo u alguien logrará apaciguar el lagrimeo de esa inocente criatura. En un acto casi de desesperación, el chofer mueve una palanca y apaga las luces internas de toda la locomoción, y encorvando su humanidad comenta en tono "dicharachero" hacia toda su clientela: ¡Pa´que se duerma la wawa"!. En un segundo todas las personas alli congregadas rompieron en una risa colectiva. El niño, la señora con las bolsas del Mall, yo, el abuelito, el de los chocopanda... todos sin excepción rieron complacidos rompiendo el tenso ambiento y como por acto de magia un minuto después el bebe ceso su llanto. A lo que voy: Como la risa colectiva puede romper la tensión, acercarnos más unos con otros, todos sintiendo y contagiando la misma emoción. Ahora todos se miraban a la cara y se devolvian la sonrisa. como este pequeño gesto puede unir, comunicar, entregar o regalar lo mejor de nosotros.

Por ejemplo el metro. Todos con caras largas se miran de reojo timidamente escondiendo sus emociones y ensimismado en sus problemas. Por ello, propongo que por lo menos todos los lunes a la hora peak, se coloque en el metro los mejores chistes de Alvaro Salas, o "al diablo con todo" de Coco Legrand o cualquier comediante que logre soltar un poco más el nudo de la corbata y así lleguemos a nuestro destino con una sonrisa en la cara. Chicos, altos, blancos, negros, gordos, flacos, feos, bonitos todo sintiendo lo mismo. Que bonito sería. No faltaría el tipo con risa contagiosa a lo "Morande con compañia". o la talla de más. Derrepente algo bueno sacariamos de todo eso. Por algo dicen: "La risa, remedio infalible".

Yo pongo la primera firma.

5 comentarios:

pomelo dijo...

cuenta conmigo para la segunda firma. Entiendo perfecto de lo que hablas, a quien no le ha sucedido???? Creo que cuando en un mismo lugar comun pero que es ajeno (como la micro, el metro, la fila del banco, etc) se comparte una risa sucede algo natural pero atipico para estos tiempos agitados: nos ponemos en el lugar del otro, como que uno baja esa defensa de ir sumido en la propia existencia. Me gustaria agregar otra idea a este plan alegre: ser como el micrero, experimentar a romper el hielo, a ser un mago que desvanece la tensión ambiental....
me encanta pasar por este blog, me haces reir!
un abrazo

Q dijo...

Tercera firma presente. La risa rompe la tensión y la angustia. Yo la uso, me aprovecho de poder reir con facilidad y de esa manera me puedo acercar a la gente que acude a mi con sus problemas. Puede que no le solucione todo, pero se van un poco más alegres... y con el alma más liviana. Muy buena observación la suya.

Fab Llanos dijo...

aqui va la cuarta... esto que contaste, me recordó un chiste de quino.... los que lo leen, ya sabran al que me refiero (que por cierto, lo tiene repetido, pero si es bueno, no importa)

Unknown dijo...

Wena... me gusto... claro q no me voy a poner a contar chistes en la micro ni na, pero cuando puea... har{e lo posible... jajaja...

un beson, aioz!

Clayton, una vez fui pingüino dijo...

jajjaja,
me he reído tanto imaginando la situación...
a veces suceden estas cosas simpáticas

Está bueno tu Blog.